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INTRODUCCION
Se pretende dar algunos puntos de vista que resalten la
importancia que tiene la investigación en el ámbito universitario actual, su
relación con nuestra realización como profesores, la responsabilidad de la
universidad para con la comunidad, su desarrollo y la formación de los
estudiantes.
Para lograr una realización fructífera de la
docencia se deben considerar múltiples aspectos de la relación investigación
– docencia-universidad. Solo una sinérgica relación de estos elementos puede
llevar a un desarrollo integral de cada uno.
El profesor universitario no es solo un transmisor de
conocimientos. Alrededor de este término se congregan tres actividades básicas:
docencia, investigación y servicio, al respecto resaltamos para este artículo las dos
primeras:
La Docencia es la función que con mayor facilidad caracteriza a un profesor y la cual, en
definitiva, refleja la realidad del profesor y su entorno. Al frente de un auditorio el profesor
muestra lo que tiene él, la facultad y la universidad entera. La irresponsabilidad es fruto
de la inoperancia y desdeño del medio; la versatilidad y riqueza de la explicación es
consecuencia del interés, recursos y penetración en el tema, la dedicación es
la imagen de la tranquilidad.
La actividad docente debe girar alrededor de algo concreto,
de una línea específica del saber de un tema de interés y actualidad. Ese
hecho marca en forma definitiva la diferencia entre un docente ocasional y un maestro. El primero
enseña lo que muy bien ha aprendido, el segundo enseña lo que él mismo ha
descubierto. Si lo que deseamos para la universidad es un verdadero maestro, se le debe formar en
su propio seno dándole recursos y libertad de un lado y exigiéndole resultados de
otro. A diferencia de un docente casual, un profesor tiene libertad en todo sentido, lo que lo
aleja del utilitarismo y lo conduce a la reflexión crítica y sintética de su
entorno.
En la Universidad los profesores deberían estar inscritos a una línea de
investigación o estar dispuestos a crearla. Los cursos que imparten deben estar relacionados
directamente a esa línea de forma de que estos cursos se conviertan en verdaderas
cátedras abiertas y flexibles, donde se deleite y confronte sus puntos de vista con miras a
consolidarlos o revisarlos. Ahí está la esencia del asunto, la diferencia entre las
grandes escuelas y las pequeñas instituciones. Ese esquema es el que impulsa el desarrollo
curricular de los cursos, la elaboración de laboratorios, ejecución de proyectos
institucionales y, en general la investigación y desarrollo de la
universidad. |
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